La historia de Minnesota está plagada de casis, de historias increíbles
que acaban con finales dramáticos en los cuales lo único que puedes plantearte
es el motivo de tanta desgracia en tan poco tiempo. Esto no quiere ser un recordatorio
de aquella infausta patada de Anderson, ni de la patada del año pasado, ni
siquiera de la lesión de Bridgewater en esta temporada, esto va a ser una
pequeña fábula de lo que ha sucedido, una pequeña fábula de cómo Minnesota
quiso conquistar la Superbowl… Y parece que volverá a no conseguirlo